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¿Cómo usar el otoscopio?

El otoscopio es una herramienta que todo médico debería usar. No solamente tener la habilidad con su uso, sino también de interpretar los resultados de los exámenes en los oídos de los pacientes.

Antes de comenzar ninguna prueba, es necesario que se conozcan las partes de un oído. De esta forma se pueden apreciar las principales anomalías que desencadenan problemas frecuentes.

Anatomía del oído

partes del oido

Existen tres partes fundamentales:

  • Pabellón auricular. Es la zona que se forma por el cartílago elástico recubierto de piel. Está en forma de embudo hacia el centro para dirigir las ondas al oído.
  • Pabellón auricular. Es la zona que se forma por el cartílago elástico recubierto de piel. Está en forma de embudo hacia el centro para dirigir las ondas al oído.
  • Tímpano. Se encuentra al final del conducto auditivo óseo. Su membrana timpánica tiene:
  • Pars flácida
  • Pars tensa
  • Mango del martillo
  • Umbo
  • Annulus fibrosus
  • Cono luminoso

Pasos para una inspección con el otoscopio

Es importante que sigas algunos preparativos para realizar el procedimiento con efectividad:

  • Presentarse correctamente al paciente.
  • Hacer la anamnesis.
  • En caso de que sea necesario hacer una exploración, es importante que expliques al paciente el proceso y aclares todas sus dudas.
  • Lavar las manos.
  • Preparar el material y ensamblar el otoscopio.
  • Elige adecuadamente el cono en dependencia de la estructura del oído.
  • Comprueba que todo funcione.

Luego de realizados estos pasos, tienes que saber:

¿Cómo sujetar el otoscopio?

Existen dos formas fundamentales:

  • Como si fuera un martillo.
sosteniendo otoscopio como martillo
  • Como si fuera un lápiz o bolígrafo.
sosteniendo otoscopio como boligrafo

Se debe hacer un apoyo en la mejilla o sien del paciente. Ello hace que se reduzca el riesgo de algún daño si mueve la cabeza inesperadamente. Siempre se recomienda la segunda forma de agarre.

Generalmente el otoscopio se sujeta entre el dedo índice y el pulgar. Por otro lado, se apoya con la zona cubital de la mano. Estas medidas de protección se hacen más con los niños que tienden a asustarse con dichos aparatos. Una de las cosas que se recomiendan a los especialistas es entrenar la forma de agarre del otoscopio.

¿Con qué mano se sujeta el otoscopio?

Es recomendable hacerlo con la mano del mismo lado del oído que se va a analizar.

La mano libre se usa para tirar suavemente del pabellón hacia arriba y hacia abajo para enderezar el conducto auditivo y alinearlo con el tímpano. El cono se debe introducir de manera suave en el meato auditivo.

En los niños, es necesario que se retire de forma horizontal, como norma general. Es claro que esto depende de las características bien específicas del paciente.

¿Qué oído se examina primero?

Es recomendable que siempre se examine primeramente el oído que no presenta síntomas, debido a que así:

  • Se evita trasladar la infección de un lugar a otro.
  • Se notan mejor las diferencias entre uno normal y otro afectado.

¿Qué se busca durante un examen con otoscopio?

Generalmente se mira el conducto auditivo externo y el tímpano buscando elementos que se encuentran en distintas regiones del oído.

En el conducto auditivo externo

Se intenta determinar la presencia de estenosis, edemas, la acumulación de cerumen o restos de sangre. También se buscan la posible existencia de cuerpos extraños o quizás inflamación, tumefacción o restos de algo en la piel.

Muchas veces es necesario limpiar este conducto para que sea visible. Para dicho proceso no se usará una jeringa, ya que puede dañar el oído medio.

En el mango y lateral del martillo

En esta región del oído principalmente se analizan la pars flácida, la tensión en la pars, el mango del martillo y el proceso lateral del martillo. Además se examina alguna acumulación de cera en la parte final del conducto que de una impresión oscura

En la membrana timpánica

Es importante que sepas diferenciar ésta con una perforación. Los vasos sanguíneos del oído medio podrían confundirte dando la impresión de que existe una perforación.

En caso de que veas queratina de color blanco y la pars tensa, pueden ser signos de un colesteatoma oculto.

Problemas que ocurren durante una otoscopia

Es común que ocurran algunos errores frecuentes durante una otoscopía. Aquí te dejo algunos:

Incorrecta visualización

Chequea la luz, la conexión eléctrica o la batería antes de iniciar el proceso. Si la iluminación no es la adecuada puede que no diferencies bien los matices del tímpano.

Solo se ve el conducto

Para solucionar esto debes estirar un poco más el pabellón auricular hacia arriba y atrás para que se enderece el canal, o mover el otoscopio.

Alteraciones de la anatomía

Es fácil que te confundas o pierdas examinando. Para ello debes tomar el martillo como referencia y a partir de ahí situarte, el resto es más sencillo.

Una probable perforación

La retracción timpánica es confundida con frecuencia con una perforación.

Debes buscar los capilares de la mucosa del oído medio para estar seguro de que no existe tal perforación.

Una herramienta llamada neumatoscopio te ayuda a confirmar que existe una presión positiva o negativa en el tímpano, para salir de dudas.

Es necesaria mucha práctica y destreza para un correcto uso del otoscopio. Los especialistas tardan años en hacer un examen perfecto, por lo que no te desanimes si las primeras veces no sale a la perfección. El oído está lleno de muchos detalles pequeños que todos deben ser tomados en cuenta para un acertado diagnóstico.

La habilidad explorando se perfecciona cada día. Recuerda siempre, al finalizar una otoscopía, retirar suavemente el cono del conducto. Así tendrás un paciente complacido y con ninguna muestra de molestia. Seguramente ya sabes usar un poco mejor tu otoscopio.